Puntos de inflexión en el siglo XX

1. En este siglo se han dado tres puntos de inflexión decisivos para el socialismo y el marxismo: la Revolución Rusa, la situación que se abrió inmediatamente después de la II Guerra Mundial, con el establecimiento de estados obreros deformados en el Este de Europa y China, y el colapso del estalinismo en la URSS y el Este de Europa de 1989 a 1991. Cada periodo ha tenido un efecto decisivo sobre la clase obrera y en la configuración de las relaciones mundiales. Podemos añadir que el análisis de Trotsky de la degeneración burocrática de la Revolución Rusa y del estalinismo -que de manera correcta puede considerarse su mayor contribución al arsenal teórico del movimiento obrero, por encima incluso de su papel como organizador de la Revolución de Octubre y del Ejército Rojo- ha sido indispensable para comprender la situación posterior a 1945 e incluso el periodo actual.

2. A excepción del CIT, ninguna otra corriente seria de opinión, procedente de las filas de la burguesía o de los dirigentes ex-estalinistas o ex-socialdemócratas, ni siquiera de aquellos que siguen reclamando su procedencia de una tradición marxista o trotskista, ha sabido comprender de forma correcta el colapso del estalinismo ni sus repercusiones políticas. Los estrategas del capital creían que la liquidación de las economías planificadas de la URSS y del Este de Europa proveían la plataforma ideal para que se abriera un nuevo milenio capitalista que se extendería al próximo siglo. La única superpotencia militar mundial que quedaba, los Estados Unidos, podría ahora pavonearse por todo el planeta imponiendo el ‘orden’ en una nueva ‘Pax Americana’. El mercado, tras haber establecido un nuevo ‘paradigma’ donde se habrían hecho desaparecer las crisis económicas, las recesiones y las depresiones dentro de un nuevo capitalismo mundial ‘humano’, sería el vehículo para iniciar un nuevo periodo de paz, prosperidad y armonía.

3. Los ex-socialdemócratas y estalinistas se limitaban a hacerse eco del pensamiento de la burguesía, al igual que lo hizo la abrumadora mayoría de los dirigentes sindicales. En la mayor parte de los casos y en la mayoría de los países han intentado desviar a los partidos obreros del socialismo y de la lucha de clases y, en el proceso, han trasformado a muchos de estos partidos en formaciones burguesas. Muchos marxistas e incluso trotskistas, completamente desorientados, han reaccionado de forma unilateral y, por tanto, errónea. Un sector ha aceptado de manera implícita que ‘el juego se ha acabado’, que el colapso de la Unión Soviética y con ella de las economías planificadas ha pospuesto hasta un futuro indefinido la lucha por el socialismo y la tarea de crear partidos revolucionarios de masas. Otro sector se niega, incapaz de aceptar la realidad aunque la tengan delante de sus ojos, a considerar cualquier sugerencia de que en el Este de Europa y en la antigua Unión Soviética ha tenido lugar una contrarrevolución social, con el desmantelamiento de la economía planificada y su sustitución por el capitalismo. El CIT, por otra parte, reconocía en 1989-90 que el capitalismo se estaba restaurando y que el proceso se ha completado casi totalmente en todas las repúblicas de la antigua URSS y del Este de Europa.

4. Pero también analizábamos que, a la vez que esto constituía una derrota para el proletariado mundial, no suponía un revés social y de cambio en las relaciones de clase mundiales como el que se dio tras los triunfos de Hitler, Mussolini y Franco. Sus efectos eran ante todo ideológicos, pues permitían que la burguesía efectuara una desenfrenada campaña ideológica triunfalista a favor del ‘mercado libre’y del capitalismo, sin tener que mirar por encima del hombro ni que se hicieran comparaciones con los logros económicos de las economías planificadas de la URSS, Este de Europa, China y Cuba. Esto, a su vez, tuvo un efecto sobre la conciencia de la clase trabajadora. El ‘socialismo’se desvanecía como ideal y también como ‘posibilidad práctica’ para proporcionar una existencia digna, especialmente a las masas hambrientas de África, Asia y Latinoamérica. Esto fortalecía, sin duda, a la burguesía, no sólo desde un punto de vista ideológico, sino también para aplicar sus ataques neo-liberales sobre la clase trabajadora a nivel mundial.

5. La aceptación del mercado y de la ‘realidad de la globalización’ constituía el credo necesario para que la burguesía introdujera la flexibilidad, la precariedad laboral, la prolongación de la jornada laboral etc. Esto, sin duda, modificó las relaciones entre la clase obrera y la burguesía para ventaja de esta última. Pero esta situación no puede compararse con la que tuvo que confrontar el proletariado tras la victoria del fascismo en los años 30. En los países fascistas, las organizaciones obreras fueron aplastadas y el proletariado atomizado e incapaz de resistir la arremetida del capital triunfante. La tarea básica consistía en agrupar con gran esfuerzo a los elementos de las nuevas organizaciones obreras. El triunfo arrollador del fascismo en algunos países hizo retroceder al conjunto del proletariado incluso en aquellos países donde no tenían dictaduras sobre sus espaldas. La derrota del proletariado particularmente en España fue la pre-condición política para la II Guerra Mundial.

6. Sin de ninguna manera minimizar las dificultades, la situación que ahora confronta la clase obrera y el marxismo no guarda ninguna comparación con esto. Las consecuencias políticas del colapso del estalinismo y los años 90 en su conjunto son diferentes. El poder básico del proletariado, aunque debilitado, permanece intacto, al igual que su capacidad de lucha. Además, la burguesía se ha visto obligada en este periodo a enfatizar el aspecto ‘libre’ de su doctrina de ‘capitalismo de libre mercado’. El Wall Street Journal se jacta de que: "Hace dos décadas el mundo apenas tenía varias docenas de democracias ... hoy muy por encima de 100 países pueden afirmar plausiblemente que tienen gobiernos elegidos, incluidos la mayoría de los países de Latinoamérica, muchos países del mundo pos-comunista y un número significativo de países de Asia y África." Por supuesto, no mencionan que estas ‘nuevas democracias’ sirven de pantalla tras las cuales continúa el dominio, a veces brutal, del ejército y del gran capital. Marx describió al Reichstag (parlamento) alemán como una ‘hoja de parra’ para ocultar el verdadero carácter dictatorial del régimen del kaiser. Sin embargo, este régimen era relativamente suave comparado con algunas de las "nuevas democracias". Existen lugares donde se convocan algún tipo de elecciones y donde el ejército y la policía recurren a los escuadrones de la muerte, al secuestro, la tortura y la supresión de los derechos democráticos, sindicales y humanos.

7. La tendencia hacia la "democracia", en particular en los países atrasados, proviene de varios factores. La democracia, incluso en una forma truncada y distorsionada, es necesaria para darle una cierta legitimidad al capitalismo y al imperialismo.

8. No obstante, la aceptación de la ‘democracia’ es también beneficiosa para el proletariado, en particular en aquellas sociedades en las que prevalecen dictaduras abiertas o veladas. Veremos cuando tratemos la situación en África y Asia, que esto ha abierto un espacio para el desarrollo del movimiento obrero, especialmente de sindicatos.

Una posición objetivamente peor

9. La principal contradicción de los años 90 hasta ahora es que, mientras que el capitalismo ha logrado una victoria ideológica, a la vez no ha resuelto ninguno de los grandes problemas que confronta. Por el contrario, se encuentra en una posición objetivamente peor. El desempleo estructural de masas, la pobreza, el hambre y el problema de las personas sin hogar se ha agravado enormemente, incluso si lo comparamos con la década de los 80. Esto ha dado lugar a movimientos de oposición de masas del proletariado en Europa Occidental, y al aumento de las tensiones nacionales, étnicas y raciales en Europa, África, Asia y Latinoamérica. En las sociedades a las que se prometió un sueño inimaginable de abundancia, tan sólo con que restauraran el capitalismo, hemos visto un colapso sin precedentes de las fuerzas productivas. Y no existe ninguna perspectiva en el periodo inmediato, según dicen incluso los expertos del propio sistema, de que estos problemas se vayan a superar. Por el contrario, los años 90 pueden compararse con el preludio o la obertura de una sinfonía. Todos los temas, existentes en los años 90 de forma incipiente, van a exponerse ahora en todo su dramatismo en la sinfonía del ‘nuevo milenio’. Las contradicciones inherentes en el capitalismo mundial, que se desarrollarán con fuerza explosiva, más que anunciar el ‘triunfo final’ del capitalismo neo-liberal, garantiza el resurgir, de forma poderosa y masiva, de las ideas del socialismo.

10. Los estrategas más previsores del capital cavilan sobre el hecho de que, en esta década, desde el colapso del estalinismo, el triunfo de su sistema se ha visto marcado por una recesión seria a principios de la década, y ahora estamos en vísperas de una recesión más devastadora y quizás de una importante depresión mundial. Los desempleados o semi-desempleados siguen constituyendo un tercio de la fuerza laboral mundial. Las declaraciones recientes realizadas en la Cumbre del Grupo de los 8 han puesto de manifiesto el crecimiento inexorable del hambre y la pobreza de masas en el llamado mundo subdesarrollado. Cuando tratemos del mundo colonial y semi-colonial comentaremos el ‘problema de la deuda’. Pero incluso en los países industrializados avanzados, con la única excepción de EEUU por motivos especiales, apenas se ha reducido el desempleo estructural de masas.

EEUU: ¿El policía internacional?

11. Las revueltas de la clase trabajadora en Europa en los años 90 han tenido una fuerza de masas: el movimiento de los mineros en Gran Bretaña en 1992, la huelga general del sector público belga en 1993, la revuelta de masas de los trabajadores italianos que se oponían al ascenso de la derecha, en particular a la alianza de Forza Italia y a los neo-fascistas de Fini y, en 1995, las huelgas del sector público en Francia seguida por la huelga explosiva de los camioneros. Estos constituyen sólo algunos de los ejemplos más prominentes de la combatividad del proletariado. Gran Bretaña parece constituir la excepción, con el índice más bajo en el número de huelgas en este siglo. Pero el movimiento de los ferroviarios y de otros sectores en 1998 son un síntoma de la explosión que se avecina, en particular por el escándalo sobre los bajos salarios. Todos estos factores -depresión económica, protesta y resistencia social por parte del proletariado- han limitado seriamente el poder de la burguesía en sus pretensiones de establecer el ‘nuevo orden mundial’ del presidente Bush. Es cierto que el éxito de la Tormenta del Desierto en la primera parte de la década, hecha posible por motivos especiales y únicos, mitigó parcialmente los efectos políticos de la recesión de principios de los 90. Pero el deseo del imperialismo norteamericano de jugar el papel de policía mundial indiscutible tuvo un triste resultado en Somalia y se puso dramáticamente al descubierto en la nueva confrontación con el régimen iraquí de Sadam a principios de 1998. Una combinación de factores hicieron posible que pudiera montarse la Tormenta del Desierto: el apoyo doméstico dentro de EEUU, al menos en su fase de bombardeo inicial; la coalición árabe, que no vio otra alternativa que confrontar a Sadam; y, sobre todo, el apoyo de Yeltsin y la burguesía rusa recién emergente. En la época de la Tormenta del desierto, Rusia era demasiado débil como para desarrollar su propio apetito imperialista, pero ahora ha empezado a colisionar con el imperialismo norteamericano.

12. En Bosnia, EEUU en concierto con las potencias europeas pudo parcialmente jugar un papel de policía mundial. Pero esto sólo fue posible tras años de sangrienta matanza mutua y con la extenuación de los principales combatientes. También en Haití, en el propio ‘patio trasero’ norteamericano y contando con una abrumadora fuerza militar, EEUU pudo intervenir. Pero en todas las demás situaciones se ha mostrado incapaz de imponer su voluntad militar, por no mencionar de confrontar los difíciles problemas que ha acumulado en el mundo ‘pos-comunista’. En el conflicto reciente con Sadam sobre las armas químicas y biológicas, la administración Clinton se encontró constreñida por una combinación de oposición doméstica y por la oposición de sus aliados árabes. Incluso Norman Schwarzkopf advirtió que una campaña de bombardeo sostenido contra el régimen iraquí amenazaba con "repetir los errores de Vietnam". El vapuleo de Vietnam, en particular de Vietnam del Norte, en vez de debilitar, ayudó a consolidar a la población tras el régimen norvietnamita. Además, en los EEUU, la memoria de Vietnam se vio reavivada en la oposición expresada en los mítines convocados en las ciudades por Madeleine Albright, Secretaria de Estado norteamericano, para movilizar a la opinión pública a favor de una confrontación con el régimen iraquí. Pero incluso más hostiles fueron las declaraciones de políticos como Mubarak, burgués árabe por excelencia y marioneta del imperialismo norteamericano.

13. Resumiendo los temores de que los bombardeos aéreos contra Iraq pudieran provocar levantamientos por todo Oriente Medio, Mubarak declaró al Financial Times: "‘Tenemos que ocuparnos de la opinión pública en el mundo árabe e islámico y vamos a tener que afrontar un problema colosal. Es muy peligroso -no puedo posicionarme contra todo el peso de la opinión popular ... Esto no es 1991, EEUU ha perdido credibilidad en Oriente Medio ... No encontraréis un sólo líder (árabe) que diga públicamente: ‘Apoyamos el bombardeo aéreo’".

14. En los propio EEUU, más del 50% de los encuestados en un sondeo de la CNN se oponían al bombardeo de Iraq. Muchos llegaron a declarar en los mítines organizados en los pueblos: "¿Por qué bombardear Iraq cuando Turquía ha bombardeado a los kurdos y Arabia Saudí ha torturado a disidentes?". Sin embargo, enfrentados con el dilema de qué hacer con lo de Sadam, el imperialismo norteamericano estaba en entredicho tanto si llevaba a cabo el bombardeo como si no lo hacía. Esto lo resumía el Financial Times: "Es peligroso atacar, pero más peligroso no hacer nada."

15. De importancia decisiva es la situación social en EEUU, donde la memoria de Vietnam es una prueba omnipresente de la capacidad del imperialismo norteamericano para jugar el papel de policía mundial. Por eso los comentaristas burgueses se refieren a EEUU como ‘la superpotencia reducida a gritar desde las bandas’. Cuando a veces se recurre a la intervención militar, ésta es de carácter puramente policial, es decir ‘entrar, estabilizar y salir’. Además, el imperialismo tiende cada vez más a actuar por poderes. Esto explica el auge de las ‘compañías militares’, es decir, de mercenarios que juegan, en palabras del Financial Times, un papel "creciente (el cual) ha coincidido con el colapso del comunismo. Los gobiernos occidentales tienen poco interés estratégico en intervenir en las guerras civiles de otros países."

16. La opción de intervenir con una fuerza militar a gran escala bajo la bandera de la ONU, bajo la cual se oculta el imperialismo norteamericano, se ha desvanecido tras la debacle de Somalia. Además, no hay mucho "apetito doméstico en los soldados de un país para luchar en las guerras de otros pueblos". A la vez, el declive de la capacidad militar de la mayoría de los países industrializados avanzados ha llevado a un exceso de ‘expertos militares’ privados. Esto ha ido al lado del colapso de la URSS y de la desintegración virtual del Ejército Rojo y ha provocado "una abundancia de armamento ex-soviético barato". La intervención famosa realizada por el equipo de mercenarios, Sandline, en Sierra Leona es un ejemplo de esto. En realidad, a pesar de la auto-publicidad inflada de los ‘directores’ de Sandline, el derrocamiento del régimen ‘rebelde’ fue en su mayor parte obra de la Fuerza de Expedición nigeriana (ECOMOG).

17. Aunque la burguesía liberal se retuerza las manos por la existencia de compañías mercenarias, esto no oculta el hecho de que estén jugando "un papel cada vez más influyente en zonas que una vez fueron dominio de estados soberanos". (Financial Times). El mismo periódico añade: "Prohibirlas ni es posible ni es necesariamente inteligente". Sólo doce países han firmado la Convención de la ONU de 1989 sobre fuerzas mercenarias, y aunque la legislación británica prohibiéndolas data del último siglo, no ha habido una sola condena en más de cien años. El hecho mismo de que los estrategas de la burguesía puedan discutir abiertamente en la prensa sobre los méritos de la utilización de mercenarios demuestra cuan descarados y abiertos son los apetitos imperialistas de las principales potencias. Coincidiendo con la intervención de mercenarios en el Congo en los años 60 y 70, se dio un clamor en el movimiento obrero en los países industrializados del mundo. Ahora, ‘compañías militares’ como el Executive Outcomes sudafricana han jugado un papel en las últimas décadas de ayuda a la intervención imperialista. La compañía norteamericana Military Proffesional Resources, dirigida por más de una docena de antiguos generales norteamericanos, entrena tanto a las fuerzas armadas croatas como bosnias a la vez que otra ‘compañía militar’ asociada con James Baker, antiguo secretario de Estado norteamericano, ha entrenado a parte de las fuerzas de Arabia Saudí.

18. Estos hechos siniestros deben encontrarse con la oposición del movimiento obrero, a la vez que deben reconocerse las limitaciones de su efectividad. Un puñado de ‘expertos militares’, no importa cuán bien armados estén, son incapaces de actuar contra los enormes movimientos sociales que van a desarrollarse, especialmente en el mundo ‘en vías de desarrollo’. Un sector de los políticos norteamericanos ha asignado a las fuerzas imperialistas el papel de ‘compromiso preventivo’. Esto puede sustituir supuestamente "lo que era el control de armas que existía a principios de los 60" Reconocen que no van a ser capaces de prevenir "las guerras étnicas por completo" pero una intervención selectiva de EEUU "antes de que las cosas de caldeen de manera incontrolable" podría posiblemente prevenir guerras o "reducir su intensidad o duración". La presencia de tropas norteamericanas en Macedonia pretende jugar ese papel. Sin embargo, en el mejor de los casos, las tropas norteamericanas, bajo el disfraz de la ONU principalmente, sólo pueden jugar un papel de tipo ‘policial’ que retrase y minimice los problemas temporalmente.

Conflictos nacionalistas y étnicos

19. Éste es particularmente el caso en el trasfondo de un mundo agitado por los conflictos nacionales y étnicos. El capitalismo confronta una crisis económica que provoca una situación catastrófica para millones de personas en Asia, la desintegración social de partes de África y de Latinoamérica a escala sin precedentes, el empobrecimiento creciente y la desesperanza en los antiguos estados obreros deformados y una catástrofe medioambiental sin control. Los sentimientos previos de optimismo y de fe en la capacidad del capitalismo para resolver los problemas de la humanidad se han desvanecido en su mayor parte y se han sustituido en su lugar por un pesimismo que roza la desesperanza. Un comentarista del Wall Street Journal pone a Colombia como modelo de futuro para gran parte de Latinoamérica, por no decir del mundo: "Puede haber cuatro o cinco escándalos en un sólo día. Las guerras territoriales entre grupos ‘paramilitares’ y guerrilleros, cada uno de los cuales puede estar respaldado por mafiosos de la droga, rememoran ... las batallas de los señores de la guerra medievales en Europa."

20. El caos, la desintegración del ‘orden social’ no está restringido a Colombia. Hemos visto una situación parecida en Argelia, con cerca de 50.000 muertos en una sangría sin fin de máxima crueldad. Situaciones similares se han dado en Bosnia, Ruanda, y, según el Wall Street Journal, "podéis escoger cuál será el próximo país africano donde vaya a desatarse una nueva oleada de violencia terrible y sin sentido". Los acontecimientos en Albania son quizás típicos del horror resultante de una catástrofe social y económica sin que sea evidente una alternativa clara inmediata.

21. Deberíamos recordar lo que Marx y Trotsky señalaron de que se han dado periodos en la historia de estancamiento y recaída en los que no ha aparecido una clase capaz de sacar adelante a la sociedad. Ese fue el caso de la economía esclavista romana. Así pues, la sociedad retrocedió de forma inevitable y se dio un colapso de las fuerzas productivas. Sólo mediante los nuevos cimientos del feudalismo, que constituyeron una reversión parcial hacia los métodos que precedieron a la sociedad esclavista, pudo la historia comenzar a avanzar de nuevo.

Ninguna confianza en las instituciones burguesas

22. No hemos alcanzado esa situación en el mundo moderno, pero el escenario ‘Mad Max’, tipificado en la situación en Albania, amenaza con extenderse a otras partes del mundo y no sólo a África, Asia y Latinoamérica. También se da una crisis de confianza en todas las instituciones de la burguesía. A escala mundial, la ONU, el FMI y el Banco Mundial han demostrado su papel como agentes del imperialismo y, en particular, del imperialismo norteamericano. El paquete de rescate económico a Indonesia ha ido acompañado de perversos ‘programas de austeridad’ y de ‘liberalización’ de estas economías que, de forma directa contribuye a la penetración económica y financiera del imperialismo. A la vez, la ONU tiene problemas económicos y los republicanos siguen retirando las contribuciones estadounidenses, en parte para debilitar a Clinton, pero también debido a su alocada filosofía de ‘libre mercado’ que permitiría que todos los países se fueran económicamente a pique.

23. La ONU, desde el colapso de la guerra fría, actúa más abiertamente como criatura del capitalismo norteamericano. Kofi Annan, el Secretario General de la ONU, es producto del sistema educativo escolar de empresa norteamericano. Annan ha declarado, como la nueva filosofía de la ONU, que "una ONU fuerte es buena para el gran capital". Esa forma de enfocarlo hubiera sido imposible durante la Guerra Fría cuando, tal y como el Financial Times declara correctamente: "La ONU caminaba por la cuerda floja entre el capitalismo y el comunismo (estalinismo), ansiosa por evitar ofender a ninguna de las dos superpotencias." Annan declara ahora que "los mercados florecientes y la seguridad humana van una al lado de la otra". Como ejemplo de que la ONU abraza al gran capital, la CNN, la gigantesca corporación de los medios de comunicación, donó recientemente 1 billón de dólares a la ONU. En el encuentro internacional del gran capital en Davos, declaraba: "El capital tiene un interés imperioso en el éxito de esta empresa. La creación de riqueza, que es vuestra especialidad, y la promoción de la seguridad, que es la principal preocupación de la ONU, son objetivos que se refuerzan mutuamente."

24. Sin embargo, esta posición abiertamente pro-capitalista de la ONU contribuirá cada vez más a crear la opinión contraria a su aceptación como agente ‘imparcial’, sobre todo por las masas del mundo ‘en vías de desarrollo’ en el periodo de turbulencia y agitación social en el que nos estamos introduciendo. Por otra parte, el imperialismo necesita la aparición de agencias ‘imparciales’ que le permitan dominar el mundo. Es imposible que una sola superpotencia mundial domine un mundo cada vez más ‘multi-polar’. A la vez, a pesar de las elevadas expectativas que siguieron al fin de la Guerra Fría, el pueblo norteamericano ha visto a sus fuerzas arrastradas a participar en cada vez más conflictos mundiales. Durante los 40 años de la Guerra Fría, el imperialismo norteamericano ejecutó diez grandes intervenciones. Desde que terminó la Guerra Fría ha intervenido 27 veces, incluyendo en Somalia, Ruanda y el norte de Iraq. Sin embargo, estas intervenciones no han tenido el alcance de las que se dieron durante la Guerra Fría, porque se han dado en un trasfondo de reducción del personal norteamericano en más de la mitad.

25. Y, ¿cuál ha sido el resultado final neto de sus intervenciones? Haití ha sido la intervención más exitosa. Como comenta el Wall Street Journal: "La ocupación de EEUU tuvo tres reglas: ‘que no se dieran bajas, gastar muy poco dinero y salir de allí rápidamente’. Casi cuatro años más tarde, los matones de derecha de Haití han hecho de todo menos desaparecer, pero el sufrimiento y la pobreza permanecen y la democracia en Haití se encuentra paralizada (más de 200 miembros pertenecientes al personal del ejército norteamericano permanecen estacionados en Haití para proveer ayuda civil)".

26. Por todas estas razones EEUU sigue necesitando la pantalla de la ONU, a pesar de que el congreso norteamericano continúe golpeando a la ONU, en especial cuando amenaza con convertirse en un órgano independiente. También a nivel nacional las instituciones de la burguesía -el parlamento, la policía, el sistema judicial, las iglesias del sistema, la monarquía (en el caso de Gran Bretaña), etc- están cada vez más desacreditadas.

27. Conforme los partidos obreros se convierten en instituciones burguesas no se ofrece, consecuentemente, ninguna alternativa real de masas y la participación en las elecciones tiende a caer. En América esta tendencia está muy pronunciada y el índice de participación en las elecciones no alcanzó el 50% en las elecciones presidenciales de 1996. Ahora, la ‘americanización’ de la política europea está ya en camino, con una disminución de la participación en las elecciones y una tendencia a que los trabajadores, y en especial los jóvenes busquen otros medios extra-parlamentarios para expresar su oposición en temas claves. La corrupción de los políticos se encuentra integrada en la conciencia de las masas de la población junto con la de la policía y la del sistema judicial.

28. La crisis de las instituciones burguesas está bien ejemplarizada en los sucesos que tuvieron lugar en Bélgica. Los terribles asesinatos de la red de pederastas perpetrados por Marc Dutroux trajo a la superficie la enconada hostilidad hacia el estado, y en especial hacia la policía, el sistema judicial y los políticos. El hecho de que la policía hubiera registrado la casa de Dutroux tres veces, incluso mientras se escuchaban voces de niños en una ocasión, provocó la ira de las masas. Esta crisis se agravó cuando este monstruo logró escapar durante tres horas y media en mayo de 1998. Estos incidentes han fomentado una sospecha arraigada en la gente de que la policía estaba compinchada con Dutroux y que la red de pederastas operaba con la complicidad de policías y jueces. Esto provocó la ‘marcha blanca’ de medio millón de personas en octubre de 1996. Este incidente se ha relacionado en las mentes de las masas con la corrupción de los políticos, el desempleo de masas, el racismo, etc. Sin duda, si hubiese existido un partido revolucionario de masas, tan solo en este tema, al igual que con el asunto Dreyfus en Francia, no sólo el gobierno habría sido derribado sino que el destino del capitalismo en Bélgica habría estado en juego. El papel del estado burgués se puso al descubierto. Esto responde a aquellas organizaciones, como Lutte Ouvrière en Francia, que tienen un enfoque puramente ‘económico’ hacia los procesos políticos. No solo los acontecimientos económicos que provocan huelgas, etc., sino los incidentes como éste, al igual que los crímenes contra el medio ambiente, etc. pueden constituir el punto de partida para una explosión revolucionaria.

La economía y las fuerzas productivas

29. A la vez, es el desarrollo de la economía, de las fuerzas productivas, lo que resulta decisivo en última instancia para determinar la marcha de los acontecimientos. Cuando la crisis asiática estalló por primera vez a mediados de 1997, nuestra organización internacional, a pesar del considerable escepticismo de los ‘expertos’ del capitalismo afirmaba que se trataba del comienzo de una crisis económica mundial que, como mínimo, provocaría una recesión importante que podría desembocar en una depresión económica. En nuestros documentos, en artículos, en nuestra prensa semanal, en la revista Socialism Today, hemos trazado el desarrollo de esta crisis en cada etapa de su proceso. También contamos con una resolución separada que trata de las tendencias actuales que se dan en la economía mundial y especialmente de las perspectivas futuras. Pero en cualquier análisis de relaciones mundiales es necesario tocar algunos de las características fundamentales de la economía mundial y de su impacto sobre los acontecimientos políticos.

30. A pesar de la dramática presión de los estrategas de la burguesía, dirigida especialmente hacia Japón, el mundo se mueve inexorablemente hacia una profunda depresión económica. Todos los factores que llevaron al débil crecimiento que siguió a la recesión de principios de los años 90 se han convertido ahora en su contrario y, como una enorme losa, están hundiendo la economía mundial. La globalización se veía hasta hace poco como uno de los factores que garantizaban que el capitalismo había entrado en una ‘nueva era’, y había establecido un nuevo y permanente equilibrio, un ‘paradigma’. En realidad, como nosotros argumentábamos, esto sólo había actuado en última instancia para debilitar el capitalismo. La globalización del capital financiero , en particular, significa que la crisis, la ‘gripe asiática’, se ha extendido a la velocidad del rayo, afectando cada parte del planeta, con el resultado de giros sin precedentes en los mercados bursátiles, que resultan en una caída espectacular y repentina de las economías reales de Asia en particular.

31. El empirismo de la mayoría de los ‘expertos’ burgueses y el pánico que, fruto de los acontecimientos, se ha introducido en el pensamiento de los estrategas más inteligentes del capital quedaba resumido en un artículo de Robert Wade, profesor de Economía política de la Universidad de Brown, en el Financial Times. Wade declaraba: "Aquellos que pensaban que la crisis asiática se había mitigado han sufrido un terrible schock. Los analistas hacen una valoración a la baja de las economías asiáticas. Las primeras estimaciones de que la producción de Corea caería en 1998 un 5%, la de Tailandia un 7% y la de Indonesia un 2% han resultado ser demasiado optimistas. Las caídas implícitas en el consumo y en el bienestar son incluso mayores, debido a que las cifras de producción incluyen las exportaciones netas sustanciales. Asia se encuentra al borde de una deflación de la deuda similar a la de la gran depresión de los años 30."

32. Y como el buen profesor comenta más adelante: "Los sistemas financieros están tocando fondo debido a que los deudores públicos y privados dejan de pagar, empujando a la insolvencia a cada vez más compañías."

33. El contagio se ha extendido de Asia a Rusia, a partes de Europa Central y a América Latina. Yavlinsky, el político burgués ruso que defiende el ‘capitalismo limpio’ declara que "esto no es una gripe asiática. Esto es una neumonía rusa". Conforme la crisis se ha extendido de una zona a otra ha amplificado ‘la caída en las otras y exacerbado la burbuja especulativa norteamericana mediante la fuga de capitales".

34. Las esperanzas banas de que la crisis podría quedar restringida a sólo cuatro países del este de Asia (Indonesia, Tailandia, Corea y las Filipinas) se ha desvanecido cuando Hong Kong y sobre todo Japón se han visto afectadas y, a su vez, han agravado la crisis en Asia. Lo que es más importante, y que ya hemos reseñado, Japón, la segunda economía más importante del mundo, amenaza con arrastrar a todo el capitalismo mundial con ella en el próximo periodo. Hong Kong, un refugio para el capital financiero que se suponía que era inmune a la catástrofe asiática, está siguiendo los pasos de Japón con una deflación colosal de sus activos del 40% en seis meses y una caída del 50% en el mercado bursátil. La situación ha provocado que la burguesía europea y la americana en particular denuncien histéricamente a los capitalistas japoneses por negarse supuestamente a sacar a Asia de la crisis. ‘Gastar, gastar, gastar’ es el grito incluso de aquellos monetaristas que en el pasado han exigido a los gobiernos una rectitud financiera. Incluso el gurú del monetarismo, Milton Friedman, junto con Paul Krugman del Instituto de Tecnología de Massachusetts, han urgido a Japón a que introduzca una "dosis sostenida de inflación creciente". La nueva moda a favor del neo-keynesianismo se ha adoptado en los rincones más inverosímiles, incluso por los escritores del Financial Times. Los seis intentos fallidos -que suman una inyección total de mil billones de dólares- sólo han servido para agravar la recesión de Japón y, aún así, la burguesía internacional sigue pidiendo que se incremente el gasto estatal. El Financial Times ha llegado incluso a exigir que un nuevo programa reflacionista debería llegar a la suma del 3% del producto interior bruto japonés.

35. Esas propuestas que para Europa infringen los criterios de Maastricht serían vistas como una herejía financiera si se diera un intento por parte de los gobiernos europeos de implementarlas. A la vez, el gobierno japonés se ha visto presionado para tratar con los "préstamos problemáticos" de los bancos que suman un total de 334 billones de libras, que es tres veces superior de lo que se pensaba previamente. Esta deuda enorme supone una pesadilla colosal para la economía japonesa.

36. Pero como los economistas burgueses han reseñado, una cancelación de estos préstamos o una ejecución sobre los malos préstamos, obligaría a que muchísimas compañías japonesas se fueran a la bancarrota. A su vez, esto sería un riesgo que inclinaría la economía japonesa a una depresión aún más amplia con cierres de compañías y una masiva restricción del crédito. Tal y como se quejaba un oficial gubernamental: " Si dejamos de actuar, nos critican. Pero si actuamos demasiado rápido, podríamos empeorar la recesión. No podemos ganar."

37. La liquidación de los préstamos fallidos y junto a ellos de las compañías, a pesar de los estragos sociales y económicos que causa, es un rasgo intrínseco de la crisis del capitalismo. Esto representa la ‘muerte de capital’ que es una de las características de la sobre-producción y la depresión. A su vez, esto prepara el terreno para la emergencia de un capital nuevo con un mayor índice de beneficios que juega un papel en la reanudación del ciclo económico, en el comienzo de un auge en la economía. Pero nos encontramos lejos de esa situación en Japón; en realidad afrontamos una profundización cada vez mayor de la recesión y posiblemente una depresión.

38. A pesar de los llantos de los expertos burgueses, hay muy poco que Japón pueda hacer para post-poner el momento fatídico de la recesión y depresión económica. La debilidad subyacente y fundamental de la economía japonesa se ve reflejada en el colapso del yen, que sólo ha sido sacado de apuros temporalmente por la intervención de la Reserva Federal norteamericana, que ha actuado para sostener el yen. Esta fue la primera intervención en el mercado monetario realizada por EEUU desde el verano de 1995 y refleja el miedo de que, si se dejara sin corregir, la caída del yen pudiera desencadenar una nueva serie de devaluaciones monetarias en Asia encabezadas por China. Esta última ha mantenido el índice del renminbi, la moneda china, aunque sus rivales han devaluado, lo que ha afectado de manera importante a las exportaciones chinas. Por ejemplo, el valor de la rupia indonesia ha caído un 80% en relación a la moneda china.

39. Con Japón depreciando también su moneda, esta situación amenazaba con socavar aún más las exportaciones chinas. Existía la amenaza clara de una devaluación que, a su vez, provocó la intervención de EEUU. Sin embargo, tal intervención es sólo una herramienta temporal y sin ninguna solución posible a corto plazo para los problemas subyacentes de la economía japonesa, el yen probablemente seguirá cayendo. Por lo tanto, en un cierto periodo, China se verá obligada a devaluar lo cual, como en los años 30 en los países industrializados avanzados, podría desencadenar una nueva oleada de devaluaciones por toda Asia que tendrían un impacto inmediato sobre los países vecinos de Australia y Nueva Zelanda. Esto también podría extenderse a Europa Central y América Latina y tendría un gran efecto sobre Europa y EEUU.

40. A pesar de una cierta fuga de capitales al ‘refugio seguro’ del dólar, la posición subyacente de la economía norteamericana es precaria, como ya hemos explicado. El déficit comercial norteamericano subió un 9.5 % en abril de 1998 a un nivel récord de 8.8 billones de dólares. Además, la restricción del crédito en EEUU, la continua rigidez sobre los índices salariales que, a su vez, deprime el ‘mercado’, la competencia creciente de las importaciones de Asia, todo significa que los propios EEUU están llegando al fin de su ciclo económico. Se da ahora una fuerte posibilidad de que una repetición de los acontecimientos de Asia, una crisis financiera que lleve a una depresión en la economía mundial (una repetición del 1929), pudiera darse a escala mundial en el periodo en el que estamos entrando.

41. Nuestro amplio análisis de la situación en Asia se ha visto confirmado, pero la inmediatez de la caída de la economía en países como Indonesia, Filipinas etc., ni siquiera nosotros podíamos haberla anticipado. Lo que agobia a la burguesía son las consecuencias políticas y sociales de tales procesos. Robert Wade comenta en un informe magistral: "Hemos visto una amplia protesta social en Indonesia. Pero Indonesia puede constituir un caso especial. Corea del Sur es la clave de una respuesta regional más amplia. Allí, el desempleo está subiendo a más de 6.000 personas al día y, cuando los grandes conglomerados comiencen a despedir a los trabajadores hacia finales de junio, el número se va a incrementar todavía más. Hyundai acaba de anunciar planes para despedir al 18% de su plantilla. Corea tiene una red de cobertura social mínima. Pero también cuenta con sindicatos potentes de los que puede esperarse que monten resistencia."

42. "Si lo peor está por llegar, podrían desarrollarse movimientos anti-extranjeros que podrían costarle el cargo al presidente Kim Dae Jung. Un nuevo gobierno podría declarar una moratoria sobre la deuda extranjera, dejar en negativo los tipos de interés reales y empezar a llevar a cabo una política inflacionista para salir de la crisis. Esto podría cambiar la sorprendente aceptación pasiva de la estrategia del FMI de otros dirigentes asiáticos. Las apuestas a favor de que esto ocurra pueden ser de no más de cinco a una. Pero está claro que la estrategia del FMI no está funcionando."

43. Corea demuestra que la muerte de capital no es una idea teórica sino que cobra forma concreta y material. El gobierno coreano se dispone a cerrar una franja de negocios coreanos, incluidos cinco conglomerados. Esto podría desatar un movimiento sin precedentes de trabajadores coreanos.

44. Mientras que EEUU y Europa se dedican a contener la crisis asiática por miedo a que afecte a sus propias economías, a la vez han aprovechado la oportunidad de mejorar su propia posición a expensas del capitalismo japonés y asiático en general. El FMI ha sido el instrumento para imponer programas de austeridad, una parte vital de los cuales está destinado a abrir estas economías mediante la flexibilización y la inversión de capital extranjero, en particular norteamericano. Tailandia, anteriormente una economía cerrada, se ha visto obligada a flexibilizar las normas que dirigen la propiedad extranjera debido a que están desesperados de moneda extranjera. Incluso Japón, que tenía fama en el pasado por negarse a crear un clima más favorable para la inversión extranjera, bajo el impacto de la crisis ha terminado cediendo y ahora está dispuesto a ‘bendecir las absorciones extranjeras’.

45. Esto está relacionado con las indicaciones de que Japón se ha visto obligado a llevar a cabo una retirada financiera parcial de Asia. El 56% de las compañías con inversiones en Asia están afectadas por la crisis. Como hemos predicho, una consecuencia de la crisis asiática, y de la intervención del imperialismo norteamericano con la mediación del FMI, es la creciente penetración financiera imperialista. La arrogancia de Clinton y de su representante financiero, Larry Summers, hacia Indonesia, por ejemplo, ha enarbolado la oposición hacia el FMI y a los ‘extranjeros’.

46. En 1998, la adquisición norteamericana de negocios asiáticos ha alcanzado un valor de 8 billones de dólares, el doble del nivel más alto del año anterior, que, como el Financial Times correctamente comenta, es un reflejo de la ‘tendencia de las corporaciones norteamericanas de aprovecharse de la profundización de la crisis en Asia". No es de extrañar que incluso en Japón "se esté creando un resentimiento en Tokio contra el patente imperialismo económico que se percibe".

47. A la vez, hay sectores de la propia burguesía japonesa que han desafiado algunos de los principios de la economía de ‘libre mercado’. Confrontados con un hundimiento de la economía, que se estima en un 5% este año, la debilidad del yen y la fuga de inversores hacia valores que no tengan que ver con el yen, como los bonos del estado norteamericanos, hay sectores del Partido Democrático Liberal en el gobierno, el principal partido de la burguesía, que han planteado la necesidad de "controlar el flujo de capital". Incluso el Financial Times ha flirteado con "regular los flujos de capital, en particular el capital especulativo a corto plazo".

Sentimientos anti-imperialistas

48. Una cosa queda clara de los procesos de Asia y es que, no sólo en la zona subdesarrollada, sino incluso en el Japón avanzado, pueden estallar profundos sentimientos ‘anti-extranjeros’ en la antesala de una depresión económica profunda. A su vez, esto puede llevar a que se tomen medidas contra el ‘capital extranjero’. Ya hemos visto el efecto de la ‘nacionalización’ de compañías en algunos países y la amenaza de hacer lo mismo con compañías que afrontan problemas incluso en Japón. Un pronunciado sentimiento anti-imperialista y más nacionalista será una de las consecuencias de esta crisis económica en Asia y en otras partes del mundo en vías de desarrollo. Y, como hemos reseñado, Asia ya está teniendo un efecto sobre Europa y EEUU. Sin embargo, independientemente de este efecto, el ciclo económico en Europa y, en particular en EEUU, está llegando a su final.

El desempleo en todos los sectores del mundo

49. En un periódico norteamericano Cait Murphy comparaba recientemente el nivel récord de creación de empleo en Norteamérica con la posición en Europa y subraya que 4.5 millones menos de personas trabajaban en los países de la Unión Europea en 1996 en relación a 1991. Debemos recordar que esto sucede durante un llamado ‘boom económico. Además, el desempleo en Europa entre las personas menores de 24 años que no están escolarizadas es del 20% y, como Murphy comenta, "No existe ningún sector de la sociedad humana más volátil o violento que un grupo de hombres jóvenes desocupados."

50. La burguesía francesa ha tenido motivos para reflexionar sobre lo correcto de esta conclusión durante el pasado campeonato mundial de fútbol. Aunque no todos los denominados "hooligans salvajes" estaban desempleados, aun así un ingrediente vital en los conflictos que se dieron fue la presencia en cada una de las principales ciudades de Francia de un amplio sector de jóvenes en desempleo permanente, muchos de los cuales procedían de familias inmigrantes. Además, el informe reciente de la OCDE sobre el desempleo demuestra que los problemas del capitalismo son de difícil solución incluso durante un auge económico. El informe indica que se espera que el nivel de desempleo oficial en el mundo industrializado se estabilice en unos 35 millones de personas, lo que equivale al 7% de la masa laboral. Sin embargo, esta perspectiva resulta extremadamente optimista dados los procesos factibles en la economía mundial y su impacto sobre Europa y Norteamérica. El informe indica que, aunque el desempleo en el área de la OCDE descendió al 7.2% de la fuerza laboral en 1997, en Europa supera el 10% y "seguirá constituyendo un serio problema económico y social". Los expertos de la burguesía han intentado argumentar que el desempleo estructural no existe y que está teniendo lugar una sucesión rápida de entrada y salida del desempleo entre la mayoría de los que son contabilizados como parados. Aun así, la OCDE indica que se da un "número creciente de viviendas en las que ningún miembro tiene ingresos" en el mundo industrializado y afirma que un "25% de hogares en Finlandia y un 24,8% de hogares en Bélgica no tienen miembros con empleo".

51. La estratificación del proletariado está también indicada en el informe de la OCDE cuando afirma que: "Existe cierta evidencia de una polarización del empleo", con el crecimiento de la proporción de hogares donde ningún miembro trabaja y también de hogares donde dos adultos tienen empleo. En los últimos 10 años sólo Irlanda, EEUU y Holanda han experimentado una subida en la creación de empleo suficientemente fuerte como para llevar a una reducción en la incidencia del desempleo familiar. En el Reino Unido, Japón y Bélgica la OCDE encontró que el índice de desempleo familiar se había, de hecho, elevado desde 1985 a pesar de la caída del índice de desempleo base individual. El mayor incremento de desempleo familiar se dio en Nueva Zelanda, que ha sido el país, al menos en el mundo industrializado avanzado, donde los ataques neo-liberales sobre la clase obrera quizás han llegado más lejos.

Europa y la revolución mundial

52. Europa sigue siendo una zona clave en las relaciones mundiales y en el futuro de la revolución mundial. El proletariado europeo es el más antiguo, con las tradiciones más ancestrales y, hasta el estallido de la crisis en Asia, era el que demostraba de forma más clara la re-emergencia de la clase trabajadora. Las huelgas y las movilizaciones de la clase obrera han estallado de manera destacada en Francia, en la casi huelga general en Dinamarca y en la feroz huelga de los empleados de banca en Grecia, en la huelga de los trabajadores del sector químico en Italia y en la mayoría de los países de Europa. Los procesos económicos en Europa en el próximo año constituyen una garantía de un ascenso en el ritmo de resistencia de la clase obrera a la política neo-liberal de la burguesía europea.

53. En este momento, Europa no se encuentra económicamente sincronizada con Asia y existen estimaciones de un incremento del índice de crecimiento en la euro-zona que se elevó un 3.2% en el primer trimestre de 1998. Los economistas burgueses esperan que Europa se nivele con EEUU, con un crecimiento anual en el primer trimestre cercano al 4%. Las exportaciones y las importaciones se han incrementado sustancialmente e incluso países como Alemania, con un bajo índice de crecimiento, parecen haber experimentado un cierto auge económico en 1998. Sin embargo, la crisis asiática y el final del ciclo de crecimiento económico en EEUU tendrá un efecto dramático en las perspectivas económicas de Europa.

54. Si durante el auge económico existe una disposición del proletariado a movilizarse para defender sus posiciones, resulta fácil concebir las feroces luchas defensivas que se ocasionen probablemente tras una subida dramática del desempleo. Una elevada conciencia política de la masa de los trabajadores y una disposición a sacar conclusiones socialistas y revolucionarias amplias por parte de los sectores más avanzados será la consecuencia de un declive económico o recesión. Debe recordarse que durante el auge económico de los años 90, el abismo entre ricos y pobres, las diferencias entre los modelos de riqueza entre una parte de Europa y otra, se han incrementado enormemente. Partes de Grecia, España e Italia reciben menos de una quinta parte de la renta per cápita anual de las regiones más ricas. En la norteña ciudad portuaria de Hamburgo, en Alemania, la región más rica de Europa, la renta per cápita media es de 30.000 libras, mientras que en zonas de la isla griega de Creta, en la región italiana de Calabria y en Extremadura, en España las rentas constituyen una sexta parte de eso.

Historia de dos Europas

55. El cinturón de la pobreza de Europa se define como aquellas regiones donde el PIB per cápita es inferior al 75% de la media de la Unión Europea. Aquí se incluiría toda Grecia y Portugal a excepción de Lisboa, la España rural, el sur de Italia y la antigua Alemania del Este. Sorprendentemente, zonas de Austria y las regiones británicas de Merseyside constituyen las dos únicas regiones ‘pobres’ del norte de Europa. Como indicador de la pobreza absoluta que ha surgido inmediatamente después de la desindustrialización masiva de ambas zonas, cada zona tiene una renta per cápita de unas 8.400 libras contra una media de 11.400 libras para el resto de Gran Bretaña que, a su vez, es una de las más bajas de Europa. La renta media de la UE es de 12.000 libras.

56. Las divisiones dentro de los países son igualmente bruscas. El gran Londres es la única región entre las 12 más ricas de Europa con un PIB per cápita del 139% de la media de la UE. Esto disfraza el masivo cinturón de pobreza existente en Londres. En Alemania, Hamburgo posee una renta per cápita casi cuatro veces mayor que la de las provincias de la antigua Alemania del Este. Bruselas tiene una riqueza dos veces mayor que la antigua región minera de Hinaut, apenas 80 kms al sur por carretera, mientras que la renta media en París es más del doble de la de Corsica y Languedoc. Lombardía, la región más rica de Italia, es casi tres veces más rica que Calabria.

57. A grandes rasgos, el cuadro estadístico de dos Europas (un norte rico y un sur pobre), según el periódico británico The Guardian, "continúa a pesar de décadas de subvenciones y de ayuda económica de Bruselas". Y esta ayuda, que ha protegido a algunas de las zonas y países más pobres de Europa, está a punto de ser sustancialmente recortada. La burguesía alemana estaba dispuesta a financiar a la UE con subvenciones masivas hasta ahora. Este era el precio económico que estaban dispuestos a pagar por su dominio de la UE conjuntamente con la burguesía francesa. Pero las crecientes dificultades económicas del capitalismo alemán y la aproximación de las elecciones generales, contra el trasfondo de una creciente oposición en Alemania hacia la UE, ha obligado a Kohl a exigir un recorte de la contribución de Alemania a los presupuestos de la UE. Esto se anticipa a una seria recesión o depresión económica en Europa tras los acontecimientos económicos en Asia y EEUU.

58. Estos procesos, junto a las abismales divisiones económicas en Europa, significan que una política económica y monetaria común que incluya al euro no puede implementarse por completo. La cuestión de la moneda única se ha convertido en un tema cada vez más prominente. El ministro de Hacienda holandés advirtió que su país votará contra la unión de Italia a la UME sin un "presupuesto italiano duro". La propia Italia no comparte el crecimiento que se está dando en otras partes de Europa. Su objetivo de crecimiento de 2.5% en 1998 se ha llegado a cuestionar por parte de los analistas económicos de la burguesía; en concreto, el PIB cayó un 0.1% en el primer trimestre de 1998. Las deudas estatales de Italia siguen siendo incorregibles y el Bundesrat alemán, la cámara alta del parlamento y las regiones ricas de Bavaria y Sajonia se abstuvieron en los votos sobre la UME debido a su ‘preocupación’ sobre los niveles de la deuda italiana.

59. El proyecto de la UE se va a romper; de hecho, es una posibilidad que incluso pudiera no ser lanzado en enero de 1999. El ritmo de esta ruptura depende de los procesos económicos no sólo en Europa, sino en Asia y, sobre todo, en EEUU. No se trata de ‘si’ el euro va a fracasar, sino de ‘cuándo’ y ‘cómo’. Con el cambio en la situación económica y dada la acumulación colosal de los problemas sociales incluso durante el auge económico, el proletariado europeo reavivará inevitablemente su capacidad de lucha y renovará sus organizaciones, particularmente los sindicatos.

Tensiones étnicas en los Balcanes

60. Esto sucederá contra un trasfondo de creciente tensión nacionalista y étnica en los Balcanes y en otras partes de Europa. En Kosovo, está claro que el régimen serbio de Milosevic, que cuenta con una estrecha base del 10% de la población serbia en Kosovo, está llevando a cabo una política, por primera vez implementada en Bosnia, de limpieza étnica. Esta política está encaminada a expulsar o, en el mejor de los casos, intimidar hasta su sometimiento al gobierno serbio, a los albaneses que viven en Kosovo. Todas las principales potencias imperialistas están aterrorizadas de que Kosovo se convierta en la chispa de una nueva conflagración que podría dejar en pañales lo que pasó en Bosnia.

61. Aunque la mayoría de la población de Kosovo está a favor no sólo de la auto-determinación sino de la total independencia, a ésta se oponen actualmente todos los principales portavoces imperialistas. Una de sus preocupaciones es el ejemplo que esto podría establecer en el desmembramiento de otros estados multinacionales. Están presionando a Milosevic para que vuelva al estado de autonomía que Kosovo tenía antes de que éste fuera derogado en 1989. Si se fracasa en este objetivo podría incrementarse el apoyo a favor del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) que llegó a controlar un tercio del territorio de Kosovo. La independencia de Kosovo podría llevar a una escalada del conflicto militar con Serbia, que llevaría a una expulsión aún mayor de kosovares albaneses a la propia Albania.

62. A su vez, esto arrastraría a Macedonia con su amplia población albanesa, lo que podría implicar tanto a Grecia como a Turquía. Éste es uno de los motivos por el que el régimen griego, a pesar de su hostilidad hacia Macedonia (a la que insiste en seguir llamando Skopje) hizo recientemente una declaración común con el gobierno de Macedonia oponiéndose a la independencia de Kosovo y dando argumentos a favor de la ‘autonomía’. A pesar de todos los esfuerzos del imperialismo, incluyendo la Rusia de Yeltsin que ha presionado a Milosevic para hacer concesiones, no puede descartarse que pudiera detonarse una nueva conflagración por los Balcanes.

63. El papel del movimiento obrero de tomar una posición de clase independiente para buscar la unidad entre la clase obrera y oponerse al veneno nacionalista de las diferentes burguesías asumiría enorme importancia. Las iniciativas tomadas por nuestros compañeros en Grecia y, sobre todo, en Chipre, podrían constituir un ejemplo importante de lo que podríamos hacer en el caso de una nueva guerra en los Balcanes.

64. Sin embargo, no es sólo en Kosovo sino que también en Chipre se han agrupado recientemente nubes de guerra. La amenaza de Clerides, el presidente greco-chipriota, de desplegar misiles rusos en la zona griega y la visita de cuatro aviones F-16 con base en territorio griego y de aviones de transporte a la nueva base aérea de Paphos en la parte sur de Chipre, controlada por Grecia, llevó a un despliegue recíproco de aviones procedentes de Turquía al norte de Chipre. Turquía ha amenazado ahora con utilizar las bases aéreas del norte de Chipre donde tiene estacionadas 30.000 tropas desde su invasión en 1974, en especial si el gobierno greco-chipriota instala misiles rusos. Aunque ni la burguesí

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