La UE y el euro/UME: creados por y para los patronos: POR UNA EUROPA SOCIALISTA MANIFIESTO EUROPEO

¿Cuántas veces hemos oído que nos esperan "tiempos mejores" a la vuelta de la esquina? Hace casi siete años, en la cumbre especial de la Unión Europea sobre el empleo que se celebró en Edimburgo, los líderes europeos le declararon la "guerra al desempleo". Apenas dio tiempo a que se secara la tinta sobre esta declaración antes de que estos mismos líderes, una vez más, se rindieran de manera incondicional a las "fuerzas del mercado". La llamada "guerra al desempleo" se convirtió en una guerra al desempleado y a los pobres, a los que se acusaba de arriesgarse a quedarse sin trabajo exigiendo demasiado.

Casi el 10% de la población activa, una cifra alarmante de 17 millones de personas, se encuentra sin trabajo en la Unión Europea, más que toda la población de los Países Bajos (ésta es la cifra oficial, aunque el desempleo real es mucho más elevado). Europa perdió más puestos de trabajo durante los primeros años de la década de los 90 que durante ninguna otra crisis desde 1945. Se perdieron seis millones de empleos. Las palabras no funcionan, y eso es lo que la UE nos ofrece. Si la retórica y las conversaciones de las ‘cumbres’ de la UE crearan puestos de trabajo, Europa tendría el pleno empleo.

La UE no fue diseñada para crear empleo o bienestar social. Desde el comienzo se trató de un proyecto fundado por y para las clases dominantes en Europa. La UE y su precursora, la CEE, se formaron para crear condiciones más favorables para las grandes compañías en Europa. La idea era que unos vínculos políticos y económicos más fuertes entre las naciones, en especial entre Francia y Alemania, podrían estimular la integración y, consecuentemente, convirtieran a Europa Occidental en un bloque capitalista que pudiera desafiar la posición del imperialismo norteamericano. Un objetivo adicional en esa época era el de formar una alianza europea occidental contra los regímenes estalinistas totalitarios en la Europa del Este y la antigua URSS.

En los años recientes la UE y los criterios de Maastricht establecidos para el euro/UME han actuado como medios para coordinar los ataques de la patronal contra el estado del bienestar y la seguridad en el empleo. Des-regulaciones, privatizaciones y la llamada armonización de impuestos son medidas implementadas dentro de la UE para socavar la posición de los trabajadores y generar más beneficios para los monopolios europeos. El euro va a ser utilizado como un arma para bajar los salarios y des-regular el mercado laboral cuando las empresas vayan de una región a otra y de un país a otro para ver quién tiene los salarios más bajos.

La UE y la UME representan a la Europa de los patronos. Nosotros luchamos por otra Europa: por una Europa de los trabajadores, por una Europa socialista democrática.

"15 millones más de trabajadores administrativos y obreros manuales de la Unión Europea tendrán que temer por sus empleos a tiempo completo en los próximos años."de La TrampaGlobal, de Hans Peter Martin & Harald Schuman.

"La UME impondrá un enorme y desigual impacto por las regiones de los estados miembros. Es probable que las regiones que sufran más sean las que ya tienen el desempleo relativo más elevado."Estudios Regionales y Urbanos Europeos, publicado en septiembre de 1998.

Por qué Europa no funciona

La Europa de hoy no funciona pero, ¿quién es el responsable? La crisis del capitalismo, el rotundo fracaso del mercado, las desastrosas políticas gubernamentales. El desempleo persistente de masas (desempleo estructural) se ha convertido en una cicatriz que recorre toda la UE. Conforme la economía se ralentice y el lanzamiento del euro se empiece a notarse, volverá a subir el desempleo.

La plaga de un desempleo más alto tenderá a desgarrar la sociedad. El desempleo juvenil (por debajo de los 25 años) es del 20% en la UE; la cifra es incluso mayor para las mujeres jóvenes (22 por ciento). Sólo un cambio fundamental de política podría revertir las tendencias actuales y ofrecer un futuro nuevo para los trabajadores de Europa.

Por qué el CIT va a participar en las elecciones europeas

El Comité por una Internacional Obrera (CIT) va a participar en las elecciones europeas de junio para plantear la necesidad de una lucha a nivel europeo contra los ataques sobre el empleo y las prestaciones sociales que provocarán la crisis y la implementación del euro/UME.

Vamos a presentarnos para defender los derechos e intereses de los trabajadores. Pretendemos ofrecer una voz política a los trabajadores que más sufren debido a la política llevada a cabo por los gobiernos que actúan del lado de la clase dominante, a los trabajadores mal pagados, padres solteros e inmigrantes.

El Parlamento Europeo, cuyos miembros salieron elegidos por última vez en 1994, en una participación electoral del 56 por ciento, constituye un club de ricos. Cada parlamentario recibió en un año, aparte de su enorme sueldo de 68.400 euros (11.354.000 pesetas), complementos de viaje que suman un total de 143.300 euros (23.787.800 pesetas) anuales. Muchos parlamentarios utilizan sus escaños para aprovechar la ocasión.

En contraste con la mayoría de los actuales parlamentarios y candidatos a las elecciones europeas, el CIT va a presentar candidatos que se disponen a vivir en las mismas condiciones que cualquier trabajador con un salario obrero.

"El rojo al que el dinero no puede comprar. Joe Higgins es el único socialista genuinamente radical elegido al Dail (parlamento irlandés). El dinero no puede corromperle. Acepta menos de la mitad de su sueldo de diputado y dona el resto a los fondos de su partido y a otras causas socialistas. No va a dejarse corromper por sus compañeros diputados"Evening Herald (Irlanda) 3 de noviembre de 1998.

En Irlanda, Joe Higgings, miembro del Socialist Party (CIT) se presentará en Dublín Oeste. Joe Higgings es miembro del parlamento irlandés (Dail) y ha sido calificado por la prensa como "la oposición". En Suecia, nuestra sección, Rättvisepartiet Socialisterna, el partido Socialist Justice, presentará candidatos en la lista nacional. En Bélgica, en la zona Valona de habla francesa, miembros de Militant Links, Militant Left (CIT) serán parte de la lista obrera iniciada por sindicalistas. En Inglaterra y Gales miembros del Socialist Party (CIT) lucharán en una lista común con otras fuerzas de la izquierda y en Escocia, los miembros del CIT se presentarán como candidatos del Partido Socialista Escocés.

En países donde no nos presentamos pediremos el voto por los candidatos obreros que se opongan al mercado capitalista y estén dispuestos a apoyar a los trabajadores en lucha. Así pues, pediremos que los trabajadores y jóvenes voten, por ejemplo, por el Partido Rifundazione Comunista en Italia, la lista conjunta presentada por Lutte Ouvrière y la Ligue Communiste Révolutionnaire (LO/LCR) en Francia, por los candidatos de Izquierda Unida en el Estado español y del PDS en Alemania, a la vez que nuestros miembros de esos países defienden y apoyan las ideas y reivindicaciones del CIT.

El Parlamento Europeo actúa como una hoja de parra que cubre las labores reservadas y poco democráticas del organismo de la Unión Europea. La UE está dirigida por una Comisión y por ministros de diferentes países. No quieren compartir el poder con el parlamento europeo. A la vez, los parlamentos nacionales son muy reacios a ceder poder a la jerarquía de la UE. El parlamento europeo se encuentra colgando en el aire.

El CIT se presentará y participará en la campaña electoral para luchar por:

  • Un parlamentario obrero con un sueldo obrero.
  • Por un empleo digno y prestaciones sociales suficientes.
  • Por la reducción de la semana laboral sin reducción salarial y sin la introducción del trabajo por horas y peores condiciones laborales.
  • Por un salario mínimo decente.
  • Igual salario por trabajo de igual valor.
  • Por un incremento masivo del gasto público en educación, sanidad, vivienda y transporte. No a las privatizaciones y des-regulaciones del mercado laboral.
  • Por una lucha unificada contra el racismo y la discriminación.
  • Derecho al asilo y derogación de las leyes de extranjería.

Nuestra alternativa a la UE de los patronos y a la Unión Monetaria Europea es la lucha por una Confederación Socialista democrática de Europa. Los grandes monopolios que dictan nuestro futuro y nuestras vidas deberían pasar a ser propiedad pública bajo el control y gestión de los trabajadores. Su control debería estar en los representantes de la clase obrera democráticamente elegidos, desde los centros de trabajo y desde la comunidad. Un plan socialista de producción, a nivel nacional e internacional, posibilitaría la construcción de una sociedad en armonía con la naturaleza y en medio ambiente. por primera vez, la riqueza producida por tantos pero controlada por unos pocos sería distribuida de manera democrática según las necesidades de la inmensa mayoría del pueblo.

Esta es, en esencia, nuestra alternativa socialista a todos los partidos capitalistas que van a presentarse en las elecciones europeas. Os pedimos que apoyéis nuestra plataforma y, sobre todo, que os unáis al CIT en la lucha por políticas obreras y a favor del socialismo internacionalista.

Una Europa obrera existe de manera embriónica en las actuales luchas por toda Europa: contra los recortes masivos, privatizaciones y subidas de impuestos planteados por el gobierno griego para unirse al euro en el 2001; en la lucha contra el paro en Italia; contra la corrupción y la sordidez en Bélgica; en la lucha de los inmigrantes ilegales (sans-papiers) en Francia etc. El resultado político de esa lucha es mucho más importante que el resultado de las elecciones europeas.

"El concepto más fuerte de la unidad obrera es el internacionalismo. Desarrollar el internacionalismo significa romper con el concepto racista y chovinista de la ‘Europa fortaleza’. Europa (UE) es una creación capitalista para defender sus intereses contra los patronos japoneses y americanos. No es una Europa social porque está desarrollada para explotar a los trabajadores y al tercer mundo. El nombre correcto para Europa en este momento es ‘Europa del capital’". Declaración del Movimiento para la Renovación Sindical. El texto fue elaborado por los trabajadores de Forges de Clabecq y por activistas sindicales de toda Bélgica en octubre de 1997.

Durante los años 90 los viejos partidos socialistas en el sur de Europa, los partidos socialdemócratas y los partidos laboristas británico e irlandés se desarraigaron cada vez más de la clase trabajadora. Cruzaron el Rubicón, transformándose en partidos capitalistas o partidos de "centro-izquierda". Abrazaron el mercado, se movieron hacia un mercado laboral "flexible" y, de manera servil, implementaron todos los recortes necesarios para cumplir los requisitos para participar en el euro-UME. Se necesita la construcción de nuevos partidos socialistas de masas de la clase obrera que sean voz política a los trabajadores.

La crisis del mercado capitalista

La actual crisis capitalista ha saltado de un continente a otro arruinando las vidas de millones de personas. La crisis se originó en el Este de Asia en 1997 y luego se extendió a Rusia, a Latinoamérica y ahora ha comenzado a afectar a Europa Occidental y EEUU.

Durante muchos años, los patronos, políticos y sus compañeros de viaje en el movimiento obrero internacional dijeron que el mercado "libre" capitalista podía repartir los productos. Pero el mercado se encuentra ahora en crisis debido a la lucha miope por el beneficio y el beneficio constituye la fuerza motriz del capitalismo.

El capitalismo se basa en la explotación de los trabajadores; los beneficios provienen del trabajo no pagado. Los trabajadores no tienen bastante dinero para comprar todas las mercancías producidas, en especial cuando se contraen los salarios y millones de personas están desempleadas. Por eso, el mercado actual lucha con un número cada vez más escaso de compradores. Es un escándalo y un absurdo que el problema del capitalismo pueda describirse como que "hay demasiado de todo": gran cantidad de capacidad productiva pero pocos compradores y que los capitalistas se quejen de que los productos no pueden venderse a precios rentables. El resultado de esta perversión se traduce en más despidos, recortes del gasto público, inseguridad laboral y más deterioro de las condiciones sociales.

La inestabilidad inherente del caos del mercado se ha visto exacerbada por el crecimiento de un mercado financiero parasitario. Las monedas operan en busca del beneficio a corto plazo. El comercio diario de monedas nacionales excede actualmente los 1.3 trillones de dólares diarios. Eso implica un volumen de comercio de intercambio extranjero que en cuatro o cinco días iguala la producción anual de la economía norteamericana. La "ingeniería" financiera en vez de la producción se ha convertido en la actividad más lucrativa en la actual economía casino.

"Un informe de la Comisión para la Planificación Económica ha estimado que siete millones de personas están afectadas (en la UE) por el desempleo o son víctimas de acuerdos salariales injustos que surgen de la política económica actualmente desempeñada por la mayoría de los gobiernos europeos … En 1993, el último año del que se disponen cifras, 57 millones de europeos fueron categorizados como "pobres", de los cuales el 35% se encontraban en edad de trabajar y tenían un empleo". ‘Le Monde Diplomatique’, octubre de 1998.

La llamada "Europa Social"

Al menos 57 billones de euros o 66 billones de dólares se invierten en el avión de combate llamado el proyecto Eurofighter, iniciado por la industria aeroespacial. Cada nuevo avión costará 86.4 millones de euros o 100 millones de dólares. ¡Vaya derroche de dinero, técnica y conocimientos! Imaginad si esa cantidad de dinero se invirtiera en empleos y seguridad social.

Tan sólo el coste del proyecto Eurofighter -EEUU tiene un proyecto similar de coste parecido- supone más que el coste anual de lograr y mantener el acceso a la educación básica, a la sanidad básica y al agua potable y servicios sanitarios de toda la humanidad (según estimaciones de la ONU en 1998).

Los países de la UE no tienen menos riqueza hoy que hace 25 años. Pero las destrezas, el talento y disposición a trabajar y estudiar se derrochan porque no se considera "rentable" El nivel de tecnología es más elevado que nunca en la historia. La cantidad de recursos y riqueza no tiene comparación. Nunca en la historia de la humanidad se ha producido tanto y, aún así, más gente que nunca es considerada como pobre o "excluidos sociales" en la UE.

El abismo entre "los que tienen y los que no tienen" crece cada día. Gran Bretaña es, por ejemplo, el país más desigual de Europa, donde las dos terceras partes más pobres de su población ingresan menos que cualquier otro país industrializado a excepción de Rusia. En Francia, desde que Jospin llegó al poder en junio de 1997, las fortunas de los ricos se han multiplicado por cuatro, mientras que el número de trabajadores que gana el salario mínimo o menos se ha incrementado.

Esto coincide con la subida de los beneficios y de las bolsas en la UE. Los beneficios de las compañías europeas ascendieron un 35 por ciento en los dos últimos años. Los beneficios en la industria del metal alemana subieron un 200 por ciento entre 1993 y 1998, mientras que los salarios reales cayeron el 7 por ciento, según elFinancial Timesbritánico del 3 de febrero de 1999. Este es un motivo por el que Alemania casi llegó a una huelga de los trabajadores del metal a comienzos de año.

Sólo un pequeño porcentaje del beneficio creado a expensas de los trabajadores se destina a la inversión. Los beneficios se gastan en especulación, absorciones o fusiones, que a su vez han disparado las bolsas por toda Europa. En 1998, el valor total de todas las fusiones en Europa alcanzaron una asombrosa suma de 604.8 billones de euros (700 billones de dólares), una suma mayor que el producto interior bruto de España este año.

Al igual que en los años 30, el nivel de sobre-capacidad y caída de precios están causando una concentración masiva de poder corporativo. Compañías con gran cantidad de crédito están comprando todas las existencias de sus competidores o fusionándose con otras empresas para sostener los beneficios y proteger los mercados. Las pérdidas de empleo y cierres de fábricas van siempre acompañadas de las fusiones o absorciones. Millones de empleos están amenazados conforme crecen los monopolios y se contrae el mercado.

El poder y la riqueza se concentran en cada vez menos manos. Este proceso ha preparado el camino para un rápido y masivo incremento en el abismo entre ricos y pobres. Además, la desigualdad creciente y las divisiones sociales han resultado también en cabreo, descontento e incluso asco hacia el sistema. Cada vez son más los jóvenes y trabajadores que se rebelan.

"La desintegración del sistema capitalista ocasionará … movimientos políticos que pretenderán expropiar lascompañías multinacionales y reconquistar la riqueza ‘nacional’". George Soros en su obraLa Crisis del CapitalismoGlobal.

El estado capitalista

La crisis inminente y el hecho de que el capitalismo siga arraigado en el estado nacional convertirá al euro o a la UME en un proyecto no viable. El estado nacional surgió del capitalismo. Las distintas clases dominantes, a pesar de la globalización, siguen dependiendo de la protección y subsidios otorgados por el aparato del estado.

El estado, con su policía, ejército y sistema legal, le ha dado a los capitalistas protección contra las demandas de los trabajadores al igual que contra sus rivales en el extranjero. Cuando las empresas entren en bancarrota, el estado intervendrá -gastando el dinero de los contribuyentes- para asegurarse que los capitalistas no tengan que pagar la factura. A comienzos de los años 90 el estado en los países escandinavos se vio obligado a tomar las riendas de casi todo el sistema bancario, que se encontraba al borde del colapso. Los gobiernos nacionalizaron las pérdidas, inyectaron dinero de los contribuyentes y luego vendieron a precio de saldo los bancos a los capitalistas. Esto no tiene nada que ver con una lucha que ponga los sectores claves de la economía bajo propiedad pública bajo control de los trabajadores.

Por eso es que las industrias y servicios públicos propiedad del estado se convirtieron en sirvientes del capitalismo. El estado proporcionaba energía, transporte y materias primas baratas a las principales industrias poseídas por los capitalistas. Las industrias propiedad del estado eran dirigidas como empresas capitalistas y sometidas al mercado.

La UME implica todavía más paro

Europa y la UE van a experimentar una aguda desaceleración económica en 1999. El lanzamiento del euro va a acelerar el comienzo de la crisis. Mientras los gobiernos de la UE hablan de la necesidad de crear más puestos de trabajo y de estimular el consumo, la camisa de fuerzas del euro y del mal llamado "pacto de estabilidad" exigen lo contrario: imponer políticas deflacionarias.

De una forma u otra, los patronos y todos los gobiernos que trabajan dentro de los límites establecidos por el capitalismo se ven obligados a atacar los derechos y niveles de vida de los trabajadores para intentar mantener un elevado índice de beneficios. Estos ataques provienen de la crisis del capitalismo. Ni las medidas de austeridad estipuladas por el euro/UME ni una dosis de inflación para estimular el consumo, como en Japón, ofrecen una salida para la clase obrera.

Sin embargo, la lucha contra el euro/UME necesita convertirse en una prioridad en el movimiento obrero, ya que los gobiernos y patronos se verán obligados a acentuar sus ataques contra los derechos de los trabajadores y contra el estado del bienestar tras la introducción del euro.

El declive económico en la UE, en el contexto de una crisis mundial del capitalismo, podría convertir el desempleo en una bomba de relojería en la euro-zona, los once países de la UE en el euro/UME. El euro exige una política de"un solo tamaño para todos", pero no existe una convergencia económica real dentro de la euro-zona ni la Unión Monetaria Europea constituye una entidad política única.

Un índice de intercambio fijo y tipos de interés fijos establecidos por el Banco Central Europeo, BCE, en la euro-zona significa que no se les va a permitir a los gobiernos nacionales que respondan a la crisis que se aproxima manipulando el valor de su moneda (devaluación) o inflar sus economías para estimular el consumo o reducir el peso de la deuda. Por el contrario, se verán obligados a introducir recortes salvajes en los salarios y en el gasto público.

Esto provocará la ira de las masas contra los gobiernos europeos y desatará movimientos de la clase obrera mayores que los de Francia en 1995. Esto sucederá, especialmente, cuando se de una subida dramática del desempleo y la crisis social y política paralice la sociedad. Por eso es por lo que el proyecto del euro/UME va a chocar contra el muro de la crisis del capitalismo y los intereses nacionales de cada clase y gobierno capitalista.

El BCE evoca el terror imaginario de inflación cuando la UE afronta la amenaza de una espiral deflacionaria -caída de precios, salarios y contracción de beneficios-. El BCE va a entrar, inevitablemente, en conflicto con los gobiernos nacionales y los mismos políticos que decidieron que el BCE debería ser el "banco central más independiente del mundo" sin tener que darle cuentas a nadie podrían convertirlo en el chivo expiatorio perfecto para la crisis. Las declaraciones críticas realizadas, por ejemplo, por el anterior ministro de finanzas alemán, Oskar Lafontaine, que explican en parte por qué perdió su empleo, son un presagio para el futuro. Lafontaine quería que el BCE realizara recortes adicionales de los tipos de interés para apoyar al deprimido capitalismo alemán. Pero el BCE estaba más preocupado de que el acuerdo entre los patronos y los trabajadores del metal alemanes pudiera, según su presidente Wim Duisburg, "dar la señal para incrementos salariales en Europa".

No es de extrañar que las tiendas cercanas al cuartel general de la UE en Bruselas recibieran instrucciones de borrar todos los símbolos del euro en febrero de este año. La razón era que las autoridades temían que los euro símbolos levantaran la ira de los enfadados agricultores que se manifestaban contra la UE.

La "flexibilidad" y el escándalo de los bajos salarios

El mercado laboral europeo ha cambiado dramáticamente en los años recientes. Los empleos fijos han sido sustituidos por empleos a tiempo parcial y por trabajos temporales, inseguros y mal remunerados. La mitad de todas las mujeres que trabajan en la UE lo hacen a tiempo parcial. La temporalidad y la anualización se han convertido en algo habitual. Millones de trabajadores ganan menos de 10.03 euros la hora – el umbral de la decencia en la UE- basados en dos tercios de los salarios medios. La mayoría de los 14 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza en Gran Bretaña son obreros pobres, sujetos a salarios bajos escandalosos. En Gales, el sesenta por ciento de todas las mujeres trabajadoras ganaban menos de seis libras a la hora en 1996.

La tendencia hacia el llamado mercado laboral flexible ha empeorado las condiciones de trabajo y tiende a reducir los salarios. Sin embargo, el desempleo general sigue siendo el mismo. Esto es así a pesar de los equívocos con las cifras de desempleo llevadas a cabo por los gobiernos. El gobierno danés, por ejemplo, afirmaba que han logrado hacer descender el paro al 5.3%. Pero según la OCDE (una organización que incluye a loas principales países capitalistas) el desempleo en los Países Bajos se acerca al 20 por ciento.

Además, a los desempleados se les ofrece la ‘alternativa Hobson’ (la no alternativa) de aceptar cualquier empleo o perder las prestaciones sociales.

"La proporción de empleados irlandeses con salarios bajos ascendió sustancialmente entre 1987 y 1994, del 20 al 24 por ciento. Entre los países de la OCDE sólo Gran Bretaña se acercaba a los niveles irlandeses, con casi el 20 por ciento de sus trabajadores experimentando un salario bajo." Dentro del Tigre Celta, de Denis O’Hearn.

"Es casi el siglo XXI y Francia se encuentra todavía en la Edad Media. Podría estar igualmente gobernada por señores feudales debido a que nosotros, los trabajadores, somos los siervos. ¿Cómo puedo sacar adelante a cuatro hijos con 7.632 francos (1.164 euros) al mes? El gobierno y los patronos tendrán que dar marcha atrás, porque nosotros podemos, si es necesario, paralizar Europa."Declaraciones de un camionero francés al The European, 6-12 de noviembre de 1997.

Por una semana laboral más corta

La demanda de una reducción de la semana laboral ha sido planteada, de una forma u otra, por los trabajadores de toda la Unión Europea. El pasado mes de julio, más de 60.000 obreros se manifestaron por las calles de Madrid en apoyo a la demanda de una semana laboral de 35 horas.

Fue la presión y lucha planteada por los trabajadores en Italia y Francia lo que obligó a los patronos y gobiernos a introducir una reducción de la semana laboral. Pero una reducción de la semana laboral en esos países significará más flexibilidad, es decir, horas de trabajo por años, ningún plan para emplear más obreros y que cada centro de trabajo negocie las condiciones : todo lo contrario por lo que los trabajadores estaban luchando.

Muchos de los 2.000 acuerdos negociados hasta ahora en Francia han obligado a los trabajadores a aceptar una congelación salarial de más de tres años, más flexibilidad, esquemas de trabajo mensuales o anuales y tiempos de descanso más cortos.No se ha garantizado que vayan a contratarse más trabajadores. En la práctica, los trabajadores son obligados a trabajar más por menos. Esto subraya la necesidad de luchar por una reducción inmediata de las horas de trabajo sin pérdida salarial bajo condiciones establecidas por los trabajadores.

Según un informe publicado por la Oficina de Empleo Alemán, se crearon un millón de nuevos trabajos en lo que entonces era Alemania Occidental entre 1983 y 1992 gracias a la reducción de las horas de trabajo. La semana laboral de 35 horas en Alemania ha asegurado y creado más de 300.000 empleos sólo en la industria del metal, según el sindicato del metal IG Metall. Esto proporciona un pequeño esbozo de lo que podría hacerse por toda la UE si se diera una reducción generalizada de las horas de trabajo.

El CIT lucha por:

  • Reducción de la semana laboral sin pérdida salarial y bajo condiciones establecidas por los trabajadores.
  • Salario mínimo decente.
  • Abolición de los "secretos de negocios". Libros de cuentas a disposición de todos, para que los trabajadores puedan ver adónde han ido los beneficios masivos, cuáles son los planes para el futuro en inversiones, re-ubicación de puestos de trabajo, etc.
  • Que los gobiernos se hagan cargo de todas las fábricas bajo amenazas de cierre o cierre parcial. Confiscación de los valores de las empresas que chantajean a los trabajadores y ponen en peligro el futuro de la comunidad, o que contaminen el medio ambiente.
  • Por el derecho a un salario digno, cursos de capacitación y un empleo sin coacción.
  • Derecho a un empleo seguro para todos desde el mismo día de empezar a trabajar.
  • Derecho al pleno empleo para los trabajadores a tiempo parcial

Por un movimiento sindical de lucha y democrático

Sólo una lucha consciente y decidida de la clase obrera puede salvar los empleos y detener el desmantelamiento del estado del bienestar. En 1936, los obreros franceses lograron obligar al gobierno a reducir sus horas de trabajo a 40 horas semanales sin pérdida salarial tras echarse a la calle y ocupar las fábricas.

Sesenta años más tarde, en 1996, los patronos y el gobierno francés concedieron a los camioneros la demanda a favor de reducir la edad de jubilación de los 60 a los 55 años y de la reducción de horas de trabajo. Pero, tras el fin de la huelga y con un acuerdo alcanzado, los patronos y el gobierno intentaron retirar los términos acordados, provocando una nueva huelga de los camioneros en noviembre de 1997. Los camioneros levantaron entre 150 y 200 barricadas en las carreteras principales y paralizaron Europa. Los capitalistas alemanes quisieron entonces que la UE tomara medidas contra " los "trastornos futuros del mercado libre causados por las huelgas".

Sin embargo, esto indica el tipo de lucha militar necesaria para obligar a los patronos y a los gobiernos a conceder las demandas de los trabajadores.

El capitalismo global significa que los patronos están utilizando el deterioro de las condiciones en un país y la amenaza de la re-ubicación del puesto de trabajo como arma para hacer que bajen los niveles de vida. Los trabajadores de un país tendrán que buscar apoyo de sus compañeros en el extranjero. Como punto de partida, deben formularse demandas conjuntas para todos los trabajadores en las compañías multinacionales. Los salarios bajos deben elevarse para recortar los diferenciales con el propósito de lograr un salario igual por trabajo de igual valor y asegurar que los trabajadores que realicen un trabajo similar disfruten de niveles de vida similares.

La ‘euro-huelga’ de marzo de 1997 contra las propuestas de cerrar la fábrica de Renault en Vilvoorde, Bélgica, implicó a trabajadores de Bélgica, Francia, España y Eslovenia. Si esa huelga hubiese actuado como punto de partida para una auténtica campaña a nivel de toda Europa para salvar los empleos en la industria del automóvil, entonces el cierre podría haberse evitado. La ausencia de una estrategia alternativa para hacer avanzar la lucha hizo posible que el nuevo gobierno "socialista" de Francia aprobara la decisión de cerrar la fábrica.

Es necesario organizar huelgas, bloqueos, días de acción a nivel europeo. Los trabajadores de base necesitan reunirse y discutir para tomar los pasos necesarios para construir una red de activistas sindicales en Europa.

La mayoría de los dirigentes sindicales de hoy se limitan a defender de boquilla el internacionalismo. Esto se puso de manifiesto, por ejemplo, en la falta de apoyo oficial dado a los estibadores de Liverpool y en la huelga de los conductores de autobuses de Esbjerg de 1995. Fueron las bases las que tuvieron que organizar acciones de solidaridad.

La Confederación Sindical Europea aúna a 65 confederaciones sindicales nacionales de 28 países y a 14 federaciones industriales europeas con una afiliación total de 59 millones. El poder potencial de la Confederación Sindical Europea está ahí, pero en manos de la actual dirección se ha convertido en otro grupo de presión, no en un movimiento sindical internacional que una a la clase obrera en una lucha común contra la patronal.

Los hechos siempre hablan mejor que las palabras. La impotencia de la mayoría de los dirigentes sindicales en toda Europa Occidental refleja que no se puede contentar a todos por igual. No se puede abrazar al mercado y al euro/UME y a la vez organizar una lucha contra el mercado y proyectos capitalistas como la Unión Europea. La posición a favor del mercado de las actuales direcciones sindicales y su bendición de la asociación social constituyen un callejón sin salida para los trabajadores y los jóvenes.

El CIT lucha por:

  • Un movimiento sindical de lucha controlado democráticamente por los afiliados. Que los representantes y dirigentes sindicales sean elegidos regularmente y sometidos a revocabilidad y que no reciban más del salario medio de un trabajador cualificado.

En noviembre de 1998, los ferroviarios de ocho países de la UE respondieron a una convocatoria a favor de una huelga a nivel europeo contra la des-regulación y privatización de los ferrocarriles. En Austria, Gran Bretaña, Alemania y Países Bajos no hubo ninguna acción industrial. La decisión tomada por la Federación de los Trabajadores del Transporte de la UE ((FST) constituía meramente un gesto simbólico. Por el contrario, los dirigentes sindicales de esos cuatro países organizaron nuevos congresos y enviaron una carta de protesta a los ministros de transporte. Esto ilustra que no basta con hablar sobre la necesidad de actuar a escala europea. Los afiliados deben estar informados e implicados, deben organizarse acciones de masas y mantenerse discusiones democráticas entre la militancia para elaborar una estrategia clara que gane las luchas.

"Allí donde se han privatizado las industrias los resultados han sido los mismos -una avalancha de pérdidas de puestos de trabajo y un nuevo énfasis en bajar los costos. La reducción sustancial de las plantillas de las industrias privatizadas puede jugar un papel significativo en la suavización del mercado laboral y en la transformación de las expectativas de los trabajadores."Roger Bootle, La Muerte de la Inflación.

El gran robo

Entre 1990 y 1997 los gobiernos de la UE vendieron a precio de saldo valores públicos por la suma de 185.8 billones de euros (215 billones de dólares). Este gigantesco saqueo o privatización es, en palabras del anterior primer ministro británico Harold McMillan, como "vender las joyas de la familia". La privatización y la des-regulación ha llevado a un empeoramiento de las condiciones de los trabajadores y a ninguna mejora en los servicios. Ha pasado todo lo contrario y la anarquía del mercado se ha extendido a nuevos sectores de la sociedad.

Los trabajadores del sector público están exprimidos mientras ascienden los beneficios y los especuladores se convierten en los "reyes midas" del siglo XX.

El desmantelamiento del moderno estado del bienestar y de los servicios públicos, debido a muchos años de recortes sociales y de falta de inversión, está socavando ahora cada conquista social lograda por la clase obrera durante el auge capitalista de 1950-75.

Durante los años 90, el estado del bienestar sueco, que fue una vez modelo para el mundo capitalista, fue desmantelado debido a los recortes salvajes implementados por los partidos de derechas y, sobre todo, por el gobierno socialdemócrata que llegó al poder en 1994, justo antes de que Suecia se uniera a la UE. El gobierno socialdemócrata sueco de 1994-98 llevó a cabo recortes sociales equivalentes a casi el 10% del PIB, "el mayor programa de limpieza de Europa", según se jactaba el ministro de finanzas. El resultado de este programa de recortes del gasto público fue que empujó a una de cada diez familias a vivir por debajo del índice de la pobreza.

Suecia, como muchos otros países de la UE, introdujo una reforma fiscal inspirada en Reagan en los años 90. El resultado fue que los ricos y las empresas pagaban menos impuestos, mientras que los trabajadores pobres tenían que pagar más -un sistema de impuestos regresivo en vez del viejo sistema más progresivo-. Esto, junto a que el estado tenga que pagar por el desempleo causado por la crisis del capitalismo, ha arruinado el estado del bienestar. Esto ha creado una situación donde los tipos de interés sobre la deuda nacional constituyen el mayor gasto del presupuesto estatal sueco. El estado está pagando casi tres veces más saldando la deuda nacional que en prestaciones familiares y por hijos.

"Suecia sintió el azote del mercado en verano de 1994, cuando los compradores institucionales (instituciones y monopolios financieros) de sus bonos del estado (emitidos por los gobiernos para financiar sus deudas) se pusieron de repente en huelga … Para poner fin al boicot de los accionistas, el banco central sueco se vio obligado a restringir el crédito aún más y el primer ministro anunció rápidamente nuevos planes para recortar más el gasto público. Aun así, la economía sueca -que fue una vez modelo de una democracia social próspera, estable- ya se encontraba profundamente deprimida. Las nuevas medidas empeoraron las cosas."William Greider describiendo la dictadura del mercado en su obraUn Mundo, Dispuesto o No- La Lógica Maníaca del Capitalismo Global.

Detener los recortes

Cuando la crisis se instale otra vez a finales de este año, los déficits presupuestarios comenzarán a incrementarse otra vez por toda la UE y con ellos lo hará el peso de los tipos de interés sobre las deudas nacionales, lo que a su vez será utilizado como argumento para imponer más recortes. El capitalismo tiene bloqueada a la sociedad. La deuda nacional debería abolirse. ¿Por qué pagar billones al año en ingresos a las mismas instituciones financieras y super ricos que son responsables de este círculo vicioso de recortes, pobreza y desempleo, a los mismos especuladores que utilizan las deudas nacionales como medidas de chantaje?

Se necesita un programa masivo de inversión pública para crear más empleo, revertir los recortes, construir nuevas viviendas, escuelas y hospitales y desarrollar un sistema de transporte integrado. El movimiento sindical alemán ha dado cifras que demuestran que un programa de inversión por valor de 30 billones de marcos (15 billones de euros) podría crear 400.000 empleos, según la IG Metall. Pero el problema es que los dirigentes sindicales en Alemania y en otras partes no organizan la lucha necesaria para conseguir este programa. Además, la lucha por el empleo y el estado del bienestar tiene que convertirse en parte de una lucha contra la dictadura del mercado y de los capitalistas que están en control de los recursos y del dinero.

El CIT lucha por:

  • No a la privatización y la des-regulación. Re-nacionalización de las empresas públicas que han sido privatizadas.
  • Incremento masivo del gasto público en sanidad, viviendas, educación, guarderías y prestaciones para los barrios (deportivas etc.)
  • Inversión pública en un sistema de transporte público, barato, accesible para todos y no dañino para el medio ambiente.
  • Sistema de impuestos progresivo, basado en impuestos directos. Incremento de los impuestos a las grandes empresas e impuestos sobre la riqueza y sobre los ricos.

Corrupción, fraude y sordidez

"El juzgado de los Auditores (un cuerpo de la UE) descubrió que la factura de viajes de los parlamentarios en 1996 ascendía a una cifra masiva de 25.8 millones de euros, un 30 por ciento más que si los parlamentarios hubiesen viajado en avión en cada viaje en clase preferente. Aun así, muchos parlamentarios viajan en tren, coche o en clase turista al parlamento: algunos incluso obtienen tarifas reducidas sobre sus sistemas de transporte nacionales."Finantial Times, 21 de septiembre 1998.

No tenemos ilusiones en el Parlamento Europeo ni pensamos que pueda llegar a convertirse en otra cosa que en un organismo que debate y decide sobre temas secundarios. Pero un parlamentario obrero con el sueldo de un trabajador podría usar el parlamento como plataforma para promocionar ideas socialistas y exponer cómo las clases dominantes utilizan y dirigen la Unión Europea y el euro/UME.

La falta de apoyo popular en la UE y la baja participación electoral en las elecciones europeas es parte de la desconfianza general en el ‘sistema’ y en todas las instituciones capitalistas, como los parlamentos, partidos tradicionales, la iglesia y el llamado sistema judicial, etc. Esta desconfianza o incluso desprecio se ha visto reforzada por el abuso constante de poder, la corrupción y el que exista una ley para el rico y otra para los pobres.

La UE como institución lleva el sello de la mala gestión, del fraude y del nepotismo. Se encuentra "institucionalmente corrupta". La Unión Europea se hundió, en marzo, en la mayor crisis interna de su historia cuando una nueva investigación oficial acusó a la Comisión Europea de una letanía de fraudes, fracasos y favoritismo. Como respuesta, los 20 comisionados dimitieron, pero todo seguirá marchando igual con la nueva comisión elegida y esta crisis dará paso a otras nuevas.

Sin embargo, lo que se puso de manifiesto en marzo fue la punta de un iceberg. Al menos el 5 por ciento del presupuesto de la UE, 4.3 billones de euros, podrían no poder justificarse apropiadamente en 1997, según el juzgado de Auditores de la UE.

El CIT lucha por:

  • Parlamentarios obreros que vivan con el sueldo de un obrero.

La UE ha sido retratada algunas veces como un proyecto respetuoso con el medio ambiente. Nada más lejos de la realidad. Sus acciones sobre los temas medioambientales han constituido un gesto vacío y sus decisiones están llenas de trampas. ¿Cómo podría ser de otro modo cuando la UE siempre intenta evitar un conflicto con las multinacionales europeas? Al mismo tiempo que la UE está comprometida con cortar las emisiones que causan el efecto invernadero (por ejemplo, el dióxido de carbono), cada país de la UE sigue subsidiando y promoviendo el transporte por carretera, una "cultura del coche", y gasta enormes sumas de dinero en la construcción de nuevas autopistas. Esto a pesar de que el tráfico por cartera constituya el mayor productor de contaminación atmosférica.

Lo que se necesita es una política de transporte planificada, integrada, que cubra las necesidades de la sociedad y medioambientalmente sólida. El transporte privatizado debe ser devuelto a la propiedad pública democráticamente controlada con el objetivo de crear un sistema de transporte público integrado que ofrezca una alternativa a los coches y al transporte por carretera.

La UE prometió, ya en 1983, tomar medidas enérgicas contra la pesca desmesurada en Europa. Dieciséis años más tarde ya no quedan arenques ni caballas en el Mar del Norte y muchas especies, como el bacalao, corren peligro de extinción.

La reacción de la UE a las primeras advertencias sobre el vacuno británico infectado con BSE (conocido como el "mal de las vacas locas") que se infecta a los humanos bajo la forma de una enfermedad neurológica fatal, CJD, fue revelador. Se trató de un escándalo causado por una grotesca carrera por obtener beneficios rápidos en la agricultura. La UE recibió muchas advertencias a finales de los 80 pero "Los políticos y los burócratas de la UE estaban más preocupados por la industria cárnica que por la salud y seguridad de la gente." (Dagens Nyheter, 2 de febrero 1997)

No a la fortaleza europea

"La actual política sobre inmigración está promoviendo a la extrema derecha. Al menos medio millón de personas fueron expulsadas de la UE durante 1995 hasta 1997. Muchos hombres de negocios privados están acumulando enormes beneficios con esta tragedia humana."El periodista belga Chris de Stoop, en noviembre de 1997.

El desempleo golpea a las minorías étnicas de la Unión Europea de dos a tres veces más que a los que son de origen europeo. A la vez, los inmigrantes y refugiados afrontan aún más discriminación de los patronos, la policía y otras autoridades. Son utilizados como chivos expiatorios de la crisis del sistema y sólo son bien acogidos cuando la economía está en auge, como en los años 60.

El racismo y la discriminación sexual siempre se han utilizado como herramientas de los patronos para dividir a la clase obrera, especialmente en épocas de declive del capitalismo. Pero los trabajadores debemos permanecer unidos para luchar contra los recortes y el desempleo. "Un ataque contra uno es un ataque contra todos". Un movimiento obrero unificado es necesario para combatir la opresión de clases, la discriminación sexual o racial.

No son los inmigrantes ni los refugiados los que cierran las fábricas, hospitales ni los que implementan los recortes.

La formación de una fortaleza europea ha implicado que es casi imposible que se le conceda alguien el derecho de asilo en la UE. La UE ha adoptado más de 70 medidas en los últimos cinco años para restringir el número de refugiados que quieren entrar en Europa. La última propuesta, iniciada por el gobierno austriaco, perfila una política de inmigración aún más restrictiva que,en la práctica, pone fin al derecho de asilo. En vez de darle asilo a los refugiados, deberían ser "protegidos temporalmente" en campos y posteriormente enviados de vuelta. Esta propuesta debe contemplarse en el contexto de que muchos refugiados nunca se aproximan a la UE más allá de su fronteras. Son enviados a otro país o simplemente deportados por las autoridades que ni siquiera se molestan en leer sus solicitudes.

Incluso un informe oficial, ordenado por la UE en 1998, concluía: "La fuerte retórica de Europa sobre los derechos humanos no tiene nada que ver con la realidad". El informe advertía de "la tendencia hacia una ‘fortaleza europea’, hostil a los de ‘afuera’ y desalienta a los refugiados y a los que buscan asilo".

El acuerdo de Schengen, firmado por 12 países de la UE y por Noruega e Islandia, ha reforzado el proceso hacia una ‘fortaleza europea’. Sobre el papel, la gente es libre de moverse a cualquier lugar dentro de la zona Schengen y de la UE, pero distintas culturas, idiomas y falta de empleo hacen imposible que la mayoría de la gente se mueva.

Sin embargo, incluido en el acuerdo de Schengen está la creación de un sistema de operación de vigilancia policial a nivel de toda Europa. Los refugiados son ya tratados como criminales y son registrados.

Existe una tendencia hacia la restricción de los derechos democráticos básicos en cada país de la UE. Esta tendencia también está reflejada en la UE y en el acuerdo de Schengen. Los grupos de libertades civiles de Gran Bretaña han advertido que el permiso dado a la policía por parte de la UE, de acumular y compartir datos "sobre todos los grupos considerables que planteen una amenaza a la ley y el orden" podría ser utilizado contra manifestantes, gente que corte el tráfico o incluso gente que vaya a un concierto de rock.

El CIT lucha por:

  • Abolición del acuerdo de Schengen y fin al tratamiento de los refugiados como criminales.
  • Defensa del derecho de asilo y fin a todas las leyes de inmigración racistas.

La lucha contra el racismo y el fascismo

Es, fundamentalmente, el empeoramiento de las condiciones sociales y la falta de una alternativa revolucionaria y socialista de masas lo que ha llevado al fortalecimiento del racismo en Europa y, a la zaga, de los partidos de la extrema derecha. En cinco países de la UE, Austria, Italia, Francia, Bélgica y Dinamarca, la extrema derecha ha logrado más del cinco por ciento en las elecciones. Además, el estado y los partidos más tradicionales pueden utilizar, y están utilizando, el racismo para dividir a la clase obrera.

El racismo debe ser combatido allí donde levante la cabeza. La extrema derecha debe ser expulsada de barrios, centros de trabajo y escuelas. Esto sólo puede hacerse mediante una acción de masas organizada por los sindicatos, organizaciones vecinales, organizaciones de inmigrantes y grupos anti-racistas. La lucha contra el racismo y la extrema derecha es, ante todo, una cuestión política. Lo que se necesita es un programa que pueda unificar a la clase obrera en una lucha común por el empleo y el bienestar y que dé respuesta a las mentiras difundidas por la extrema derecha o grupos fascistas.

A los grupos fascistas se les debería impedir celebrar reuniones o manifestaciones mediante acciones de masas bien organizadas. Defendemos todos los derechos democráticos, pero a los grupos que constituyen una amenaza física para inmigrantes, homosexuales, socialistas o anti-racistas no se les debe permitir que se aprovechen de los derechos democráticos logrados por los trabajadores en lucha.

Existe un grave peligro de que la crisis del capitalismo europeo, de la UE y del euro/UME dé paso a un fortalecimiento del nacionalismo y de la extrema derecha. El camino para derrotarlos se encuentra en la lucha por una alternativa socialista e internacionalista.

Por una Europa socialista democrática

Somos internacionalistas y defendemos la unidad de la clase obrera europea. Por eso estamos contra la fortaleza europea y contra el euro/UME. El CIT está contra la Unión Europea y contra la Unión Monetaria Europea. Pero la alternativa a la UE no se encuentra ni en la vía nacionalista ni en la vía capitalista. Esas vías constituyen un callejón sin salida.

La lucha contra la UE de los patronos debe utilizarse como palanca para unificar a los trabajadores y a los jóvenes por toda Europa en una Confederación socialista democrática voluntaria de Europade estados separados, independientes dentro de los que habrá pleno respeto a cada derecho democrático y se garantizará la cultura y los derechos de idioma de todas las minorías nacionales. Este será el primer paso hacia una unificación socialista de Europa en un mundo socialista.

El socialismo real y la democracia obrera no tienen nada que ver con el sistema totalitario que existió en el Este de Europa y Rusia hasta 1991. Pero, ¿quién puede decir que el capitalismo ha traído una vida mejor para la gente de esos países? El Este de Europa y la antigua URSS han presenciado parte de las mayores privaciones sociales que se han dado en el mundo en los años recientes. Más de un tercio de la población vive ahora por debajo del índice de la pobreza. El capitalismo ha significado miseria sin fin para la gente de Europa del Este y de la antigua URSS.

Una Europa socialista, basada en la propiedad común de los medios de producción y en un plan racional posibilitará que la sociedad se cure de sus males. Todos los que sean capaces de trabajar encontrarán un empleo. La jornada laboral se reducirá rápidamente. Las necesidades de todos los miembros de la sociedad se verán crecientemente satisfechas. El género humano cruzaría, finalmente, en umbral de la humanidad

  • ¡No a la inseguridad y caos del mercado capitalista! Por un plan democrático de la economía para los trabajadores y no para los beneficios de los ricos, mediante el paso de las principales empresas y compañías a la propiedad pública.
  • Por una Europa socialista que cubra las necesidades de todos.

Por el socialismo y la unidad de la clase obrera: únete al CIT.

El CIT-Comité por una Internacional Trabajadores- es una organización socialista internacional con secciones, grupos y co-operadores en 35 países de los cinco continentes.

El CIT fue fundado en 1974. Desde entonces hemos luchado por construir una nueva internacional obrera socialista que aúne a trabajadores y jóvenes a nivel mundial

Desde 1840 en adelante se han dado muchos intentos de crear un movimiento obrero internacional. En distintas épocas se crearon Internacionales fuertes que, por diversos motivos, colapsaron.

El CIT es una organización revolucionaria, marxista. Se basa en los fundamentos políticos establecidos por Marx y Engels, por la Revolución de Octubre de 1917 y por la lucha de Lenin a favor de una nueva Internacional tras el colapso de la Segunda Internacional en 1914. Una nueva Internacional Comunista se creó en 1919, pero esa internacional degeneró para posteriormente desaparecer cuando la camarilla de Stalin tomó el poder y aplastó los ideales de Octubre de 1917.

La tarea de construir una nueva internacional fue entonces llevada a cabo por León Trotsky y sus partidarios en el mundo que fueron capaces de defender y desarrollar las ideas del marxismo en los oscuros años 30. El CIT defiende la tradición de la lucha de Trotsky contra el estalinismo y a favor de la creación de un partido mundial de la revolución socialista: una nueva internacional obrera de masas.

Hay que desafiar al capitalismo mundial mediante una lucha decidida a escala internacional. Problemas como el de la pobreza, el desempleo de masas, los ataques contra los niveles de vida, la discriminación racial y sexual no conocen fronteras.

El CIT en Europa

El CIT tiene afiliados por toda Europa, desde Suecia en el norte hasta Rusia en el este, Irlanda en occidente y Chipre en el sur.

Los miembros del CIT fueron un instrumento para fundar Jóvenes contra el Racismo en Europa (JRE). Esta fue la primera, y sigue siendo la única, campaña a nivel europeo contra el racismo y el fascismo. JRE organizó una manifestación contra el racismo a nivel europeo de 40.000 personas en Bruselas en 1992. Desde entonces, JRE ha jugado un papel clave en muchos países para combatir la amenaza del racismo y de la extrema derecha y contra la abolición del derecho de asilo.

Los miembros del CIT estuvieron, por ejemplo, entre los primeros en movilizar el apoyo internacional a favor de la lucha heroica planteada por los estibadores de Liverpool contra el empleo temporal y los despidos en 1995-98.

Seguiremos haciendo campaña, como lo hicimos en la euro-marcha de Amsterdam de 1997, a favor de una comparecencia masiva en la nueva euro-marcha de Colonia el 29 de mayo de este año. ¡Nos vemos allí!

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